Comentarios de Evangelio

22 de febrero de 2026
I Domingo de Cuaresma - A
(Gn 2, 7-9 ; 3, 1-7a ; Rm 5, 12-19 ; Mt 4, 1-11)

Comentarios de Evangelio
"Relais d'Évangile"

Antiguamente en la revista " Le Règne de Jésus par Marie "

Gracias a todos los cooperadores Montfortianos

Enero (Ciclo A)

4 de enero - Epifania del Señor

11 de enero - Bautismo del Señor

18 de enero - II Domingo del T.O.

25 de enero - III Domingo del T.O.

Febrero (Ciclo A)

1 de febrero - IV Domingo del T.O.

8 de febrero - V Domingo del T.O.

15 de febrero - VI Domingo del T.O.

22 de febrero- I Domingo de Cuaresma

- Oración (La misa de cada día: Josep Otón Catalá)

22 de febrero

Señor Jesús, el evangelio nos enseña que
el Espíritu te lleva al desierto para ser tentado.
Te pedimos que sepamos ser dóciles
a la orientación del Espíritu, y que nos conduzca
por los «desiertos» de la vida
aprendiendo a ser mujeres y hombres responsables
y dignos y creyentes fieles a tu Evangelio.
En la oración que nos enseñaste
cada día le pedimos al Padre
que no nos deje caer en la tentación.
Concédenos saber discernir
lo que debemos escoger en cada ocasión
y suficiente humildad, espíritu de conversión
y confianza para no desanimarnos
cada vez que caigamos;

 

así como misericordia y fraternidad
para ayudar a levantarse y proseguir el camino
a todos los que hayan podido caer.
Que aprendamos a vencer las tentaciones
con las mismas armas que tu usabas:
alimentándonos con la palabra de Dios
y sin suplantar el amor y la adoración al Padre
por los ídolos que se nos presentan.
Te damos gracias, Señor Jesús, porque
tu eres solidario con toda la humanidad.
Haznos semejantes a ti
para que sepamos ayudarnos mutuamente
a vencer los males y los conflictos
que afectan a toda la familia humana.

Ciclo A

Mensaje del Papa León XIV para la Cuaresma 2026


“Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión”
El Papa León XIV nos recuerda que la Cuaresma es un tiempo de gracia en el que la Iglesia nos invita a volver a poner el misterio de Dios en el centro. Para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas. El itinerario cuaresmal se convierte en una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino que sube a Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección. 
El Santo Padre propone tres palabras clave para vivir este tiempo: Escuchar, Ayunar y Caminar juntos.

1. Escuchar: abrir espacio a la Palabra
La conversión comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra de Dios. Escuchar es el primer signo de una relación verdadera: con Dios y con los demás.
El Papa recuerda que Dios es un Dios que escucha: escuchó el clamor de su pueblo en Egipto y sigue escuchando hoy el grito de quienes sufren. Por eso, la escucha en la liturgia debe educarnos para una escucha más profunda de la realidad, especialmente del dolor de los pobres y de las injusticias.
¿Qué lugar tiene la Palabra de Dios en mi vida diaria?
¿Estoy escuchando el clamor de quienes sufren cerca de mí?

2. Ayunar: ordenar el corazón y despertar el deseo de Dios
El ayuno constituye una práctica concreta que dispone a la acogida de la Palabra de Dios, un ejercicio que ayuda a discernir lo esencial. Nos enseña de qué tenemos hambre realmente: de justicia, de amor, de oración, de Dios.

El Papa subraya que el ayuno debe vivirse con humildad y fe, unido siempre a la Palabra de Dios, para que no se convierta en motivo de orgullo. Propone un ayuno muy concreto: ayunar de palabras que hieren. Renunciar al juicio rápido, a la crítica, a la calumnia y aprender un lenguaje de amabilidad, esperanza y paz.
¿De qué necesito desprenderme para vivir con más libertad interior?
¿Qué palabras debo dejar para no herir y sembrar paz?

3. Juntos: la conversión también es comunitaria
La Cuaresma no es un camino individualista. La Iglesia está llamada a vivir este tiempo como pueblo: escuchando juntos la Palabra de Dios, acogiendo el clamor de los pobres y practicando un ayuno que transforme las relaciones. La conversión toca también el estilo del diálogo, la calidad de nuestras comunidades y nuestra capacidad de dejarnos interpelar por la realidad.
El Papa sueña con comunidades donde el sufrimiento encuentre acogida y donde la escucha abra caminos de liberación y reconciliación.
¿Cómo puedo vivir esta Cuaresma en comunión con otros?
¿Mi comunidad es un espacio de acogida y esperanza?

Conclusión: El Papa León XIV nos invita pedir la gracia de vivir una Cuaresma que afine el oído, purifique el corazón y transforme nuestras palabras y relaciones. Escuchar más, ayunar con humildad y caminar juntos nos prepara para la Pascua y para construir, desde ahora, una verdadera civilización del amor.

Buena semana.
Un abrazo, mi oración y mucha salud. Antón

> > > http://www.cipecar.org/ < < <

Lectura orante del Evangelio: Mt 4, 1-11

El diablo tienta al cristiano con riqueza, vanidad y orgullo (Papa Francisco)

José Antonio Nieto (España)

El tentador se le acercó y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes”.
El tentador es un seductor; sus propuestas son muy sutiles y halagadoras; se acerca tanto a nosotros, que se mete dentro. No nos es fácil detectar por dónde nos está quitando la vida. Sin darnos cuenta, la tentación crece, contagia, se justifica. Todo nuestro ser se siente afectado, halagado, provocado. Pero cuando el pan es pan-dinero y es pan-poder que domina a los pobres sin compartir con ellos lo que les pertenece, no es pan de Dios ni pan nuestro, es un engaño.
Padre nuestro, no nos dejes caer en la tentación.   
 

Pero él le contestó: “Está escrito: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios””.
Jesús no quiere convertir las piedras en pan, sino convertir a los hombres, para que compartan el pan. Quiere un pan, que no sea poder sino comunión. No sólo de bienestar vive el ser humano. La respuesta de Jesús está en la confianza en el Padre y en la atención constante a su Palabra. La Palabra nos salva en la tentación, nos fortalece en las pruebas; cuando todo parece sombrío, renueva nuestro espíritu, nos hace conocer el amor y la amistad, desarrolla nuestra solidaridad con los que sufren, nos hace escuchar nuestra conciencia con responsabilidad.
Padre nuestro, no nos dejes caer en la tentación.  

“Si eres Hijo de Dios, tírate abajo”.
Nada es claro ni fácil en la vida. Seguimos estando en la misma situación de prueba que Jesús. Quizás hemos optado por los caminos atractivos del diablo. Con la fuerza y lucidez del Espíritu escogemos hoy caminos de libertad y no de esclavitud, de servicio y no de dominio, de vida y no de muerte. No caminamos solos; caminamos con Jesús: camino, verdad, vida.
Padre, no nos dejes caer en la tentación.

Jesús le dijo: “No tentarás al Señor, tu Dios”.
A veces pensamos que habría sido más fácil entablar relaciones con Dios a nivel de prodigio y seguridad. Pero Dios nos ha llamado en amor y respeto radical, sin forzarnos de ninguna manera, sin obligarnos a aceptar el mesianismo de Jesús, sin milagros exteriores, sin imposiciones, sin demostraciones. Así caminó Jesús, desplegando un mesianismo de amor, sin comprar a los pobres con pan, sin tomar el poder para imponer desde arriba su proyecto, sin dominar sobre las conciencias. ¿Optaremos por este camino?
Padre nuestro, no nos dejes caer en la tentación.  

“Todo esto te daré si te postras y me adoras”.
El diablo ofrece dictadura perfecta, que dé origen a un espléndido rebaño, pero en el que habrá muerto el ser humano. Jesús no quiere autómatas ni esclavos, sino amigos e hijos. Jesús sólo quiere reinar para curar, dar vida y plenitud a todos.
Padre nuestro, no nos dejes caer en la tentación.

Le dijo Jesús: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él sólo darás culto”.
La Cuaresma es una oportunidad para volver a Dios de todo corazón, para dejarnos evangelizar por la Palabra de vida. En el desierto, que no es ausencia de personas sino presencia de Dios, aprendemos a crecer en la amistad con Jesús. Adorar al Señor nos da fuerza para ayudar a los que tienen débiles las rodillas, nos da ojos para regalárselos al que nunca ha mirado con belleza, nos da manos para unirlas al que las esconde para no dar, nos da corazón para ponerlo a latir junto al corazón calculador, nos da brazos para abrazar al que no se atreve a mostrar amor, nos da cuerpo de danza para alentar a los que están sin vida.
¡Bendito y alabado seas, Señor! 

Os deseo un feliz tiempo de GRACIA.
Un abrazo, mi oración y mucha salud. Antón

http://www.cipecar.org/

EVANGELIO DÍA A DÍA

Miércoles 18 de febrero.
MIÉRCOLES DE CENIZA
“Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará” (Mt 6,6).
Hoy comienza un tiempo nuevo de salvación para ti. El Señor llama a tu puerta y te invita a recorrer el camino de la Pascua con Él. Estás invitado a escuchar la Palabra, los acontecimientos y lo que pasa en tu interior.
Señor, Jesús, haznos entrar en nuestro interior. Estamos tentados, solicitados por el exterior. Todo nos llama, nos invita a vivir a la intemperie donde no hay calor de hogar ni palabras sinceras. Ven, Señor a habitar en nuestra casa y ayúdanos a vivir reconciliados, en paz y en cercanía contigo y con los hermanos.

Jueves, 19 de febrero
“Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga” (Lc 9,23).
El Espíritu nos enseña que el único camino seguro es seguir a Jesús, en su itinerario hacia la cruz. Pon los ojos en él y entrega hoy tu vida con libertad. Quien entrega la vida por amor la gana para siempre. Las experiencias de gratuidad, por pequeñas que sean, son el mejor clima para la oración.

Enséñanos, Jesús, tus caminos. Vuelve a cautivarnos con tu amor. Enséñanos, Jesús, a amar la vida entregándola.

Viernes, 20 de febrero
«¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?» (Mt 9,15).
El Espíritu nos regala el don de la alegría. Sonríe al amanecer y agradece la vida. Trabaja con alegría. Contagia el gozo de la fe a quien se acerque. La oración es el fruto de la fiesta que el Espíritu celebra en tu interior.
Cuando tú estás, la alegría llena nuestro corazón y la vida entera. Tú eres nuestro gozo. Tu Palabra nunca pasa de moda.

Sábado, 21 de febrero
«Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros” (Lc 5,29).
Jesús siempre nos mira primero. El Espíritu invita a entrar en la verdadera conversión. Cuando alguien se convierte a Jesús le brota la generosidad por todas partes. Sal al encuentro de los pobres; sírveles, regálales la paz y la bondad del corazón.
Tu mirar es amar.Todo te ofrezco, Jesús. Todo cuanto hay en mí.